"La vida es demasiado fabulosa, para ser fabulada"
Dominique La Pierre



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domingo, 1 de enero de 2012

2011-2012

En el año más doloroso de mi vida, mi alma abierta y sangrante a lo largo y a lo ancho, no pereció. Más aún logró extirpar la pudredumbre causada por viejas heridas mal atendidas, no cicatrizadas. Arropada por el amor de mi familia, a quien yo creía tan lejana y ajena a mi vida... acompañada por la fuerza constante de mis más luminosos amigos, he ido regenerándome o quizá el termino más acertado sea renaciendo.
De algún modo me siento una nueva persona, porque conceptos que siempre maneje de una manera, ahora tienen un significado muy distinto: Amor, solidaridad, confianza, padres, familia, luz, fuerza interior, fuente, reposo, calma, Dios, maestro, Jesús incluso... Una nueva constelación de estrellas se ha creado en mi galaxia, generando un nuevo orden, una nueva dinámica de vida. En este mar de nueva luz voy haciendo mi bautismo, transformando mis sombras en luz y reconstruyendo mi vía para compensar mi propia vida y reparar el daño que he causado a tantos otros.
Sin embargo, mi ejercicio de comunión con el amor y la esperanza fue invadido anoche por la nostalgia de la noche vieja... El dolor, la ausencia de mis hijas, la culpa y de nuevo el dolor por mis erradas acciones me picó duro en la entraña y me hizo de nuevo temblar las rodillas. Lo bueno del caso es que la punzada no arrojó reproche ni lamento; de alguna manera el año 2011 se presenta para mi casi como una persona, un ser al que siempre recordaré con respeto, al que agradezco por la infinita sabiduría que trajo en su mano dura y pido perdón serenamente.  Gracias 2011, por el duro y hermoso recuerdo que dejas en mí.
Creo que sacudir en este lienzo mis nostalgias de noche vieja, me preparan para abrazar con gozo un 2012 que se anuncia como generador de nueva vida, el otro gran renacimiento, con gran esperanza de que sea el año del reencuentro. Un reencuentro dorado.
Ese será pues mi deseo de año nuevo para todos ustedes, ecos de este espacio cibernético. Quien quiera que seas, donde quiera que estés, ten un año 2012 lleno de reencuentros dorados.

jueves, 30 de diciembre de 2010

¡Felíz año nuevo!

Bien lo decía Sabina, los momentos de depresión y confusión, suelen ser tierra fértil para la inspiración. Yo estos últimos días, he encontrado trabajo en escribir mi blog, porque he estado prácticamente en éxtasis. Absorta en la contemplación de una cápsula de belleza que irrumpió en mi vida y absolutamente engolosinada con la sensación que este sorpresivo transe... Me hizo recordar cuando Rosmy me dijo, que la gente felíz no tiene nada que decir.

La satisfacción que producen este tipo de experiencias quasi-místicas, definitivamente te liberan de la necesidad de pensar, buscar, expresar e incluso crear transitoriamente.

La Sombra dice que la soledad nunca es real, es un sentimiento que sobreviene cuando olvidamos los grandes momentos de compañía de nuestras vidas. Bastaría con recordar a esos grandes acompañantes de los que se ha nutrido nuestra existencia, para que el sentimiento de soledad desapareciera. Lo mismo pasa con la infelicidad, no existe ese estado de miseria, es imposible pues contradice la vida misma que es luz, abundancia, comunión y belleza. Sólo existe el sentimiento de infelicidad, que sobreviene, cuando olvidamos recordar esos episodios de dicha, que nunca son cortos, simplemente son tan hermosos y placenteros que desearíamos que duraran para siempre.

Recuerdo que uno de mis años de régimen alimenticio para bajar de peso en el convento, es decir cada tercer año porque nunca formé la voluntad para medir mis antojos una vez salida de la dieta, una de mis compañeras flakas, siempre me prestaba su barra de chocolate cuando salíamos de paseo, y me dejaba que la oliera para saciar mi antojo, truco que invariablemente funcionaba. El aroma del chocolate me servía como paliativo suficiente para mi feroz antojo y regresaba a casa tan sonriente, como si de verda me lo hubiese comido.

Este año 2010 que a punto esta de culminar, ha sido por mucho uno de los años más completos, aleccionadores y satisfactorios de mi vida. En gran medida, si no es que en toda la medida, se debió al experimento de este diario, vehículo por el cual pude encontrarme con cada uno de ustedes y conmigo misma.

A lo largo de estas ciento dieciocho entradas, he afianzado mi amistad con los amigos de siempre, reencontre a preciosas amistades del pasado, reestablecí comunicación con mi desvalagada y muy querida familia y encontré maravillosos nuevos amigos que se me han dado a conocer con su arte, su mente única y la magia de la cercanía asombrosa de los desconocidos.

Luis-Ivan me ha enviado Luz como regalo de año nuevo y me ha parecido un regalo maravilloso. Así que sin temor a ofenderle con mi falta de originalidad, yo les mando el mismo regalo a cada uno de ustedes.

Que se vaya el 2010 lleno de nuestra gratitud y apego al recuerdo de todo lo bueno que trajo consigo. Que llegue el 2011 lleno de luz para cada uno de nosotros y esa luz haga resplandecer en nuestra mente y en nuestras voluntades, la certeza de que vivimos sumergidos en la belleza, sólo basta tenerlo presente.

¡Feliz año nuevo Chius! :)