"La vida es demasiado fabulosa, para ser fabulada"
Dominique La Pierre



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domingo, 1 de abril de 2012

Sin prisa y sin miedo

Terminé de leer "El secreto de la sombra" de Jodorowski hace algunos días, dejar pasar sus páginas frente a mi rostro, dejaron impregnado mi espíritu de humildad, esa cualidad tan grande y mal comprendida. Eje vector de nuestra felicidad, soplo mágico que convierte el dolor en lección, atmósfera impregnada de amor, cada instante en basta existencia.

La inercia natural de nuestra pasión, nos hace creer que es a base de ego como podemos construir nuestros proyectos de vida... bastan algunos pálidos triunfospara que nos casemos con esa idea y consagremos nuestro movimiento vital a la eterna danza de la lucha, el deseo, el progreso... Y sin embargo estamos atando nuestros pies con grilletes, condenándonos a hacer tan poco... menos de un cuarto de lo que realmente se logra en la ruta humilde del que confiado se queda quieto... permitiendo que su historia refleje toda la riqueza, belleza y bondad que le pertenece... le rodea.

La humildad es amor, es silencio, confianza absoluta, quedarse quieto y permitir que la vida te bendiga... Confianza infinita en el amigo que "anda a mi paso y juega a vivir en mí". Suave, sin prisa, en el centro, sin duda ni miedo... descansando en la certeza de la bondad del Universo.




 

domingo, 1 de enero de 2012

2011-2012

En el año más doloroso de mi vida, mi alma abierta y sangrante a lo largo y a lo ancho, no pereció. Más aún logró extirpar la pudredumbre causada por viejas heridas mal atendidas, no cicatrizadas. Arropada por el amor de mi familia, a quien yo creía tan lejana y ajena a mi vida... acompañada por la fuerza constante de mis más luminosos amigos, he ido regenerándome o quizá el termino más acertado sea renaciendo.
De algún modo me siento una nueva persona, porque conceptos que siempre maneje de una manera, ahora tienen un significado muy distinto: Amor, solidaridad, confianza, padres, familia, luz, fuerza interior, fuente, reposo, calma, Dios, maestro, Jesús incluso... Una nueva constelación de estrellas se ha creado en mi galaxia, generando un nuevo orden, una nueva dinámica de vida. En este mar de nueva luz voy haciendo mi bautismo, transformando mis sombras en luz y reconstruyendo mi vía para compensar mi propia vida y reparar el daño que he causado a tantos otros.
Sin embargo, mi ejercicio de comunión con el amor y la esperanza fue invadido anoche por la nostalgia de la noche vieja... El dolor, la ausencia de mis hijas, la culpa y de nuevo el dolor por mis erradas acciones me picó duro en la entraña y me hizo de nuevo temblar las rodillas. Lo bueno del caso es que la punzada no arrojó reproche ni lamento; de alguna manera el año 2011 se presenta para mi casi como una persona, un ser al que siempre recordaré con respeto, al que agradezco por la infinita sabiduría que trajo en su mano dura y pido perdón serenamente.  Gracias 2011, por el duro y hermoso recuerdo que dejas en mí.
Creo que sacudir en este lienzo mis nostalgias de noche vieja, me preparan para abrazar con gozo un 2012 que se anuncia como generador de nueva vida, el otro gran renacimiento, con gran esperanza de que sea el año del reencuentro. Un reencuentro dorado.
Ese será pues mi deseo de año nuevo para todos ustedes, ecos de este espacio cibernético. Quien quiera que seas, donde quiera que estés, ten un año 2012 lleno de reencuentros dorados.

domingo, 6 de marzo de 2011

A fuego lento

"Take time for all things: great haste makes great waste." - Benjamin Franklin

La paciencia no es una de mis virtudes, sin embargo aprecio su valía cada día más. Saber esperar, tomar el tiempo necesario para hacer las cosas no solo garantiza éxitos sino que se convierte en una mina de crecimiento en autoestima.

La raíz de la paciencia, es la certeza de poder lograr lo que uno se propone. Cuando se tiene claro que el objetivo trazado es conquistable, la prisa, hija primogénita del miedo, no tiene cabida. Hacemos las cosas con prisa, cuando tenemos miedo de no alcanzar a "hacerlo". Usualmente creemos que no alcanzará el tiempo, pero el tiempo es eterno y siempre alcanza.

Lo que podría faltarnos es coraje para superar el cansancio; determinación para hacer de lado los obstáculos inermes y animados que se cruzan en el trayecto; sentido común y humildad para cambiar de ruta o pedir ayuda si desconocemos la brecha. Falta confianza. Y como nunca se ha podido determinar qué fue primero si el huevo o la gallina, yo sospecho que una buena forma de construir una auto confianza tan fuerte como un Coloso, es empezar a hacer las cosas con calma, que no es lo mismo que ser un lento aletargado, simplemente emplear el tiempo y la energía que cada tarea requiera, tardándonos lo que nos tengamos que tardar, sin desperdicio alguno.